La costumbre de regalar lo ajeno

UN DECRETO DE MACRI ENTREGA EL COMPLEJO TURÍSTICO DE CHAPADMALAL A LA GENDARMERÍA

Dos hoteles del complejo turístico Chapadmalal, se transfirieron a la Gendarmería Nacional para que allí funcione un centro de formación de nuevos gendarmes, cancelando de esta forma el acceso de miles de alumnos y jubilados de todo el país a la experiencia de conocer el mar, gracias al programa de turismo social, que es una de las banderas históricas del peronismo.

El coordinador de la Comisión de Turismo del Instituto Patria, Enrique Meyer, indicó que “de esta forma, sin ningún argumento jurídico, Mauricio Macri usa la birome presidencial para decidir, contra la Ley vigente, que esos hoteles ya no son parte del complejo creado para albergar a los argentinos que tienen el atrevimiento de ejercer su derecho al descanso y el esparcimiento. Ahora serán un instituto de formación para las fuerzas de seguridad, frente a una playa que fue pensada para fines más nobles, más necesarios en estos tiempos críticos».

En junio de 2013 el complejo fue declarado como Monumento Histórico Nacional en base a la Ley Nº 12.665 que establece que «los bienes protegidos no pueden ser vendidos, ni gravados ni enajenados por cualquier título o acto, ni modificado su estatus jurídico, sin la intervención previa de la COMISIÓN NACIONAL DE MONUMENTOS, DE LUGARES Y DE BIENES HISTÓRICOS, la cual emitirá su dictamen vinculante dentro del plazo de SESENTA (60) días hábiles computados a partir de la fecha en que el o los interesados soliciten la autorización».

El Complejo Unidad Turística Chapadmalal está ubicado en la costa bonaerense, a treinta kilómetros de la ciudad de Mar del Plata y a quince de la ciudad de Miramar, y es una referencia insoslayable del objetivo principal en la gestión de las políticas públicas impulsadas por los primeros gobiernos de Juan Domingo Perón. Tras años de abandono, los gobiernos de Néstor y Cristina impulsaron su recuperación progresiva a través del Ministerio de Turismo de la Nación, hasta que Macri y su gabinete de funcionarios tomaron una serie de medidas para revertir la puesta en valor y reiniciar el perverso plan de destrucción sistemática.

En la concepción peronista, el programa de Turismo Social contemplaba un proyecto inclusivo de colonias de vacaciones y complejos hoteleros, administrados tanto por el Estado, los sindicatos y la Fundación Eva Perón, permitiendo albergar a miles de niños, jóvenes y familias de todo el país en sus merecidas vacaciones.