Se presentó el libro “Un sentimiento llamado astillero” de Raúl Corzo

La Comisión de Transporte del Instituto Patria encabezó la presentación del frondoso libro que recoge la gesta que los trabajadores del Astillero Río Santiago, en la localidad de Ensenada, encarnaron durante el menemismo y la crisis del 2001. La actividad contó con la presencia del autor y trabajador naval del astillero, Raúl Corzo; el ex dirigente ferroviario Rodolfo Ortíz y el dirigente aeronáutico Gerardo Briamonte. Moderó uno de los miembros de la comisión: Juan Fracchia.

El autor contó que en el libro se reconstruye y narra la épica lucha que los trabajadores de una fábrica naval estatal encabezaron para defender sus puestos de trabajo en un contexto de ajuste económico, hambre y saqueo de las empresas públicas, durante el menemismo, y unos años después, durante el gobierno de La Alianza, que terminó en una eclosión política, económica y social del 2001. “No pudieron quebrar la voluntad de los trabajadores”, dijo.

Corzo contó que en el libro se ofrece “un relato colectivo de una lucha de todos”, y que él no fue más que “un testigo partícipe y voluntario” de la gesta y que el objetivo es “ofrecerle a las generaciones más jóvenes un legado de lucha”. En ese sentido, los dirigentes gremiales invitados al panel consideraron fundamental el aporte ya que nuestro país se encuentra una vez gobernado por una derecha liberal y sin escrúpulos, parte de la elite del poder económico local, que está arrasando con las instituciones y los intereses nacionales, y que la única manera de hacerles frente, para no retroceder en las conquistas sociales y económicas de los últimos años, es por medio de la organización y la lucha.

Durante la presentación, Fracchia presentó datos y cifras de una empresa nacional que durante su auge productivo le dio empleo a decenas de miles de trabajadores calificados, y que no solo producían barcos -para transportar petróleo y granos, por ejemplo- sino también material ferroviario. Durante los noventa, la producción se desplomaría. Por medio de un video, se pudo apreciar la lucha de los trabajadores ante un poder político que no ofrecía respuestas. Las esposas y compañeras de los trabajadores y los vecinos de Ensenada, acompañaron una lucha que fue emblema durante aquellos años de hambre y represión. Durante el gobierno de Kirchner, la Venezuela de Chávez los contrató para la fabricación de dos buques: el Eva Perón y Juana Azurduy. Todavía no los terminaron.

Corzo ingresó al Astillero Río Santiago en 1983, cuando todavía estaba muy fresca la dolorosa experiencia que los trabajadores tuvieron que soportar durante la dictadura cívico-militar (42 trabajadores de la fábrica todavía permanecen desaparecidos). Luego, y a lo largo de 16 años, sería delegado de sección de la fábrica. Pasó por todas las áreas. Lo conocían y respetaban todos. Tuvo un rol activo y central en la lucha de los años noventa. En la actualidad es miembro de la Comisión Administrativa de ATE Ensenada.