#NiUnaMenos: Estamos

Por Cristina Álvarez Rodríguez.

No puede haber emancipación real y efectiva de las mujeres si no existe justicia social. Una economía socialmente injusta es una economía que perjudica a las mujeres.Evita sostenía que el Siglo XX sería recordado como el siglo del feminismo victorioso. Puso toda su energía en el progreso social de quienes luchan día a día para salir adelante. La razón es que no puede haber emancipación real y efectiva de las mujeres si no existe justicia social.

Una economía socialmente injusta es una economía que perjudica a las mujeres. “¿Cómo vamos a poder decir basta a la violencia machista cuando cualquier desequilibrio de la frágil estructura económica en la que vivimos nos deja a la intemperie absoluta?”, interpela bien el Colectivo Ni Una Menos.

Entre los más de 400 mil despedidos estamos las mujeres. Entre todos aquellos a quienes el sueldo no les alcanza estamos las mujeres. Entre quienes hacemos malabares logísticos entre la casa, la escuela y el trabajo estamos las mujeres. Entre quienes cuidamos a nuestros familiares y somos sostén ante tanta preocupación estamos las mujeres. Entre quienes ganan menos por igual tarea estamos las mujeres.

Somos el 51% de la población y estamos cansadas hasta decir basta. Un femicida cree que la mujer es una cosa de su propiedad y la mata. Pero no somos una propiedad de nada ni de nadie sino de nosotras mismas. Esta tercera marcha es un buen ejemplo. Como el que dieron la mamá y el papá de Micaela García, que enfatizaron el valor de la prevención en lugar de la demagogia punitiva. Ahora es necesario también que esté el Estado. No para privarnos de los más elementales derechos liberales, sino para prevenir. Eso es lo fundamental. Y para impedir la impunidad. Eso es lo justo.

En el Congreso hay que imprimirle mayor velocidad a lo que falta. Para que se implemente una campaña permanente de concientización y prevención de la violencia de género en todo el país. Para que los 244 niños, niñas y adolescentes que se quedaron sin mamá tengan la seguridad de un ingreso y no queden a cargo del femicida. Para que los agresores que no cumplan la prohibición perimetral y exclusión del hogar vayan presos. Para que vuelva a funcionar la educación sexual integral para evitar el embarazo adolescente.

Sin duda que estas iniciativas, como muchas otras, tendrían mayor impulso si al momento de conformar las listas electorales hubiese #UNAyUNO, una mujer y un varón, porque la paridad se construye con igual poder. Una vez más, se trata de esa misteriosa y esperanzadora idea de la emancipación. No veo cómo el neoliberalismo pueda acercarnos a ella. Es exactamente lo contrario. ¡Vivas y autónomas nos queremos!