Menos derechos y más violencia institucional

La violencia genera más violencia, es cierto, y es repudiable en todas sus formas. Pero atención, la violencia institucional es más grave. Porque cuando una institución cuya función social es cuidar, proteger la vida, cambia su signo y lastima, no sólo afecta a las víctimas de esa violencia, sino que lesiona la malla que nos contiene y la democracia se hace frágil.

Nuestro repudio al accionar de las fuerzas de seguridad por el uso abusivo e ilegal de su fuerza. Y aún más enérgico a la conducción política que pone a las fuerzas de seguridad a actuar en contra de su pueblo.
Asistimos a la decisión política de avanzar en un Estado policial necesario para impulsar sus planes de ajuste y exclusión. Este Estado policial avasalla derechos individuales y colectivos, vulnera nuestra libertad, desmoviliza y genera miedo. Porque este gobierno entiende que el rol de las fuerzas de seguridad ya no es el de garantizar la paz, ni gestionar el conflicto en una sociedad que es compleja, sino que busca reprimirlo o eliminarlo.

Son las decisiones de este proyecto político conservador las que, lejos de contribuir al diálogo que han pregonado, ponen a las fuerzas de seguridad al servicio de los intereses corporativos y no del pueblo. Con el partido judicial y el poder mediático a su favor, precarizan nuestra democracia deteniendo a dirigentes opositores de este Gobierno, sin juicio ni condena.

Reafirmamos la defensa irrestricta de la democracia y sus instituciones y por eso manifestamos nuestro repudio al uso ilegal y abusivo de la fuerza pública, y a toda iniciativa que cercene derechos.
Lo reiteramos, queremos fuerzas de seguridad que desde el gobierno político respeten los derechos humanos. Queremos una sociedad donde el conflicto se dirima democráticamente, con pleno ejercicio de los derechos y siempre en favor de las mayorías populares.

Repudiamos la represión perpetrada por el Gobierno de Mauricio Macri y el avasallamiento de las conquistas sociales.

Rechazamos la reforma previsional impulsada por el Gobierno por cercenar los derechos de miles y miles de jubilados, de millones de pibes que perciben la AUH y del conjunto de los trabajadores por hipotecar el futuro.

Queremos seguir viviendo y trabajando por un país para todos, con un presente justo y un futuro igualitario. Con unidad en las calles, unidad en las universidades, en los barrios, en las fábricas, en los lugares de trabajo. Unidad opositora a los proyectos de exclusión, de ajuste y de desigualdad social. Con firmeza y sin hidalguías, bregamos por una democracia plena, aquella amplíe derechos y nos incluya a todos.

Comisión de Seguridad Democrática, Instituto PATRIA