Germán Saller: “Las críticas a la gestión de la UIF no fueron por omisión sino por acción”

El ex vicepresidente de la UIF encabezó la charla “El desguace del sistema antilavado. Los Panamá Papers y la lucha contra el narcotrafico” que se realizó en el Instituto con el propósito de analizar las funciones y los logros del organismo en la prevención del lavado de activos durante la gestión de Cristina Fernández de Kirchner, sino también el detalle y las razones por las que el el gobierno de Cambiemos avanzó en el desguace del sistema. El encuentro fue abierto por Oscar Parrilli y Teresa Parodi.

IMG_0505

Irina Hauser, periodista de judiciales del diario Página 12, estuvo a cargo de la moderación del encuentro. Contó que desde que las nuevas autoridades asumieron al frente de la UIF, expulsaron a una serie de funcionarios técnicos –entre ellos los tres expositores, y el titular, José Sbatella, presente en el auditorio- con el objeto de desguazar las funciones dos áreas claves: la dirección de Supervisión, que tiene a su cargo el monitoreo y la aplicación de las normas de prevención del lavado de dinero y activos, y la de Análisis, que tiene la responsabilidad de entregar y recibir los reportes de operaciones sospechosas. También mencionó el traspaso del organismo de la órbita de la cartera nacional de Justicia y Derechos Humanos a la de Economía, y su consecuente pérdida de autonomía para trabajar, y lo mismo con la renuncia a presentarse como querellantes en procesos penales, como se venía realizando hasta diciembre de 2015.

IMG_0549

German Saller, ex vicepresidente de la UIF, comparó algunas estadísticas de la gestión del organismo, entre el 2000 –momento de su creación- y el 2009, y el 2010 -cuando Sbatella asumió la conducción de la Unidad- y 2015. En el primer caso, “supervisiones 0, sanciones 0, querellas 1”, y en el segundo lapso, “Mas de de 240 supervisiones, 95 sanciones monetarias por un valor de 230 millones de pesos por incumplimientos de la normativa y 60 presentaciones como querellantes en causas penales por narcotráfico y trata de personas, entre otros delitos”. También compartió algunos números de la prensa negativa que tuvo la gestión de Sbatella, solo en el diario La Nación. Entre 2000 y 2009, “2 notas negativas”, y para el período 2010-2015, “65 notas negativas, entre ellas 16 editoriales”, graficó

“Las críticas a la gestión de la UIF no fueron por omisión sino por acción”, subrayó el ex funcionario, y recordó que desde el organismo, en 2014, se le solicitó una auditoria interna a la Auditoría General de la Nación “para que fuesen a comprobar el funcionamiento de la Unidad”, pero eso nunca ocurrió.

Mariana Quevedo, ex directora de Asuntos Jurídicos de la UIF, realizó un detallado repaso de los seis años de gestión al frente del organismo, hasta diciembre de 2015, que todavía hoy se pueden leer por medio de unos quinientos puntos que están publicados en el sitio web de la Unidad. Luego enumeró las decisiones que la nueva gestión tomó para desguazar el organismo.

IMG_0613

Con respecto a la normativa, Quevedo recordó que en 2011, “logramos que todo el sistema de prevención de lavado de activos se encuentre absolutamente reglamentado”. Hasta aquel momento solo “los bancos, los escribamos y las casas de cambio sabían cómo cumplir sus obligaciones en materia de prevención”. Con la puesta en funcionamiento del organismo “también logramos regular a las inmobiliarias, las sociedades de bolsa, los clubes de futbol y los fideicomisos, entre otros”.

Jimena Zicavo, ex directora de Régimen Administrativo Sancionador de la UIF, por su parte, se refirió entre otros puntos, al “no reporte de las actividades sospechosas y las entidades financieras”. En la mayoría de los casos detectaron que eran los bancos los que no reportaban sus operaciones, “y que la mayoría de estos bancos son las mismas entidades financieras que fueron seleccionadas para la colocación de títulos públicos y bonos en el pago de los Holdouts”. Son las mismas entidades financieras “de las que provienen muchos de los funcionarios del actual gobierno” y que “internacionalmente son utilizadas para la fuga de capitales”, afirmó.

Para finalizar, la ex funcionaria afirmó que “durante los últimos años hubo mucha capacidad técnica” para gestionar el organismo, pero “que esa capacidad no funciona sin conducción ni construcción política”, y ponderó que se haya sancionado “nada menos que al poder financiero, el corazón del neoliberalismo”.