Alemán y Mocca conversaron sobre neoliberalismo, poder y subjetividad

En el marco de un nuevo encuentro del ciclo de charlas “Ciudadanía, libertad e igualdad en el bicentenario de la primera independencia” que el Instituto PATRIA organiza en su sede todos los jueves, Jorge Alemán y Edgardo Mocca dialogaron ante un auditorio colmado sobre el último libro del psicoanalista, “Horizontes neoliberales en la subjetividad”, en que el pensador aborda temas como Capitalismo, Hegemonía, Emancipación, Revolución y Subjetividad.

La charla fue moderada por Julieta Calmels, psicóloga y ex titular del Centro Ulloa de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, y fue presentada por Oscar Parrilli y Teresa Parodi, miembros de la comisión directiva del PATRIA.

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Calmels contó que el psicoanalista y escritor hace ya varios años encabeza encuentros junto a sus lectores, en los que dialoga con ellos, y subrayó que a diferencia del resto, y debido al nuevo contexto político nacional, “que nos apena y nos duele” la charla que estaba comenzando “quizá tome aún más fuerza y valor por las ideas que Jorge, en este nuevo libro y a lo largo de la historia, viene produciendo sobre las sociedades contemporáneas, el poder y el neoliberalismo”.

 

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El politógo Edgardo Mocca contó que leyó el libro desde su lugar de “laburante de la coyuntura política”, y en ese sentido consideró que “no hay forma de leer un material como en el que nos propone Jorge desde una distancia con el mundo en el que está viviendo” y que “cada frase que uno lee del libro es un diálogo con el drama, el sufrimiento y la esperanza”. Habló de un “volumen dramático” por el rumbo que tomó la Argentina, parte de la región y “el lugar en el que está el mundo hoy”, al que definió como “complejo y amenazante”, y compartió que su sensación a lo largo de la lectura es que “no estamos tan alejados de un final dramático de la civilización humana”.

 

Mocca también se refirió a la “mirada esperanzadora” y de “fe en el futuro de los pueblos” que está presente en el libro, ya que no se trata de una “esperanza ilusa y consignista” que agita “ideas abstractas”, sino que ofrece el “reconocimiento de una brecha que no puede cerrar el capitalismo convertido en neoliberalismo”, a su vez que advirtió que “no hay a la vista la posibilidad de un proyecto capitalista que no sea concentrador, injusto y violento” e “usurpador de la subjetividad de las personas”.

 

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Alemán se refirió a los puntos neurálgicos de su última obra, presentes a lo largo del texto y reiterados de distintas maneras. La diferencia entre poder y hegemonía, y las antítesis entre sujeto y subjetividad, e instituyente e institucional.

Con respecto al primer punto el psicoanalista contó que “lo construí en mis diálogos con Ernesto Laclau”, y en ese sentido dijo que considera “al capitalismo y su mutación neoliberal” como “la estructura de poder contemporáneo”, dijo. Agregó que “el capitalismo funciona como un verdadero estado de excepción”, no como los golpes militares de la década del setenta “sino como lo que acabamos de ver en Brasil”, y que ese escenario es posible “porque no es una hegemonía, sino un poder que conecta de todos los lugares y que carece de orden”.

 

En relación al último tema, Alemán opinó que “el acto instituyente tiene el aura de establecer un antes y un después”, que “inventa un sujeto nuevo”, y citó el 17 de octubre de 1945. Habló de una fatalidad en el acto instituyente. “No puede estar permanentemente auto instituyéndose, no tiene más remedio que pasar por el orden institucional, que está hecho para borrar las aristas del acto instituyente”, explicó. Y para rematar la idea volvió al peronismo. “Sin gobierno peronista no habría 17 de octubre”.

 

A lo largo del encuentro, en el que los asistentes pudieron dialogar con el autor, se conversó sobre la coyuntura geopolítica, tanto en el continente sudamericano, como en los Estados Unidos, Europa, Rusia y China, y también se problematizó la nueva coyuntura nacional y las posibilidades que hay desde el campo popular de capitalizar políticamente el descontento generalizado para convertirlo en una opción electoral de cara a las elecciones intermedias de 2017 y las presidenciales de 2019.